Rachel y su equipo de animadoras practican entre tres y cinco veces por semana. Rachel siente mucha presión para mantener su peso bajo; como líder de las animadoras, desea ser un ejemplo para el equipo. Por ello, diariamente, añade entrenamientos adicionales a su régimen. Sin embargo, recientemente, se ha sentido agotada y le ha costado mucho soportar un entrenamiento regular con el equipo.
Uno piensa que nunca se cansa de hacer cosas buenas, pero en el caso del ejercicio físico, una actividad saludable puede, a veces, transformarse en una compulsión malsana. Rachel es un buen ejemplo de cómo un énfasis excesivo en el ejercicio físico o el control del peso pueden volverse dañinos. Sigue leyendo para informarte sobre el ejercicio compulsivo y sus efectos.
¿El exceso de lo bueno?
Todos conocemos los beneficios del ejercicio y parece que, adondequiera que vayamos, oímos decir que debemos ejercitarnos más. Cuando se practica el tipo correcto de ejercicio, se logran grandes objetivos a nivel de cuerpo y espíritu: La actividad física fortalece el corazón y los músculos, reduce la grasa corporal y disminuye el riesgo de padecer muchas enfermedades.
Muchos adolescentes que realizan deporte tienen autoestima más elevada que sus compañeros menos activos y el ejercicio puede, incluso, mantenerlos más contentos a causa de la inundación de endorfinas que el ejercicio provoca. Las endorfinas son sustancias químicas que alivian el dolor naturalmente y mejoran el estado de ánimo. Estas sustancias químicas se liberan en el cuerpo tras hacer ejercicio y durante este, y cumplen una función muy importante para ayudar a controlar el estrés.
Por eso uno se pregunta, ¿cómo es que algo que tiene tantos beneficios puede tener el potencial de dañarnos?
Por qué existen personas que hacen demasiado ejercicio físico?
Muchas personas comienzan a practicar ejercicio porque es divertido o porque les da placer. No obstante, el ejercicio puede tornarse un hábito compulsivo cuando se realiza por razones inadecuadas.
Algunas personas comienzan a ejercitarse para bajar de peso. Si bien el ejercicio físico forma parte de una rutina segura y saludable para controlar el peso, muchas personas pueden tener expectativas que no son realistas. A través de los anuncios, recibimos un constante bombardeo de imágenes sobre el cuerpo ideal: joven y delgado para las mujeres; fuerte y musculoso para los hombres. Para intentar alcanzar esos ideales no razonables, muchas personas comienzan dietas y algunas incluso desarrollan trastornos de la alimentación como bulimia y anorexia. Y las personas que se frustran con los resultados de las dietas se entregan al ejercicio excesivo para acelerar la pérdida de peso.
Incluso, algunos atletas pueden pensar que el ejercicio reiterado les ayudará a ganar una competencia importante. Al igual que Rachel, estas personas añaden ejercicios extra a su rutina programada regularmente con sus equipos sin consultar con sus técnicos ni entrenadores. La presión para alcanzar el éxito puede llevar a que estas personas ejerciten demasiado hasta el punto en que deja de ser saludable. El cuerpo necesita actividad, aunque también necesita descanso. El ejercicio excesivo puede causar lesiones como fracturas por estrés o distensiones musculares.
¿Tú eres deportista saludable?
Los expertos en actividad física recomiendan que los adolescentes realicen, como mínimo, 60 minutos de ejercicio físico moderado a vigoroso todos los días. La mayoría de las personas jóvenes se ejercitan mucho menos de la cantidad recomendada (lo cual puede resultar un problema por diferentes motivos) pero algunos, como los atletas, ejercitan más.
Los expertos aseveran que el ejercicio reiterativo que supera los requisitos de una buena salud es un indicio de un comportamiento compulsivo. Algunas personas necesitan realizar más ejercicio que el habitual, por supuesto, como los atletas que se preparan para una gran competencia. Sin embargo, numerosos entrenamientos en el día, todos los días, cuando una persona no se está entrenando para competir, es señal de que esa persona está ejercitando en forma excesiva.
Las personas que son dependientes de la actividad física, por lo general, se van al extremo de priorizar el ejercicio en sus vidas. Si los entrenamientos son más importantes que los amigos, la casa y otras responsabilidades, puede que esté desarrollando una dependencia hacia el ejercicio.
Señales de ejercicio compulsivo
Si te preocupan tus hábitos de ejercicio o los de algún amigo, hazte estas preguntas: ¿Tú...
- te obligas a hacer ejercicio, incluso si no te sientes bien?
- prefieres hacer ejercicio en lugar de reunirse con amigos?
- te enojas si te pierdes un entrenamiento?
- basas la intensidad del ejercicio en lo que comes?
- tienes problemas para quedarte sentado porque crees que no estás quemando calorías?
- te preocupas por el aumento de peso si un día no haces ejercicio?
Si la respuesta a todas estas preguntas es sí, tú o tu amigo pueden tener un problema.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario